Eloy Luis André

1876-1935

Filósofo, traductor y profesor español, defensor de un patriótico renacimiento filosófico español («la regeneración, para los viejos, para los anémicos, entecos o podridos»), alejado de cualquier europeización, como expresa meridianamente en «El porvenir de la Filosofía científica en España e Hispano-América», un texto escrito en 1911 desde Leipzig: «hemos venido con el propósito de buscar instrumentos e iteración para el propio trabajo en nuestro hogar y solar espiritual. Esta ayuda y este apoyo no nos despersonaliza de ningún modo. Kant fué discípulo de Hume y Platón lo fué de los sabios egipcios»; en los dos años siguientes tradujo al español obras de Guillermo Wundt y de Rodolfo Eucken.

«La mentalidad nacional se ha convertido por los europeizantes en receptáculo de lo extraño, y por los falsos españolizantes en receptáculo del pasado. Y tanto dista de nosotros la tradición muerta como el progreso personal ajeno. Si hemos de crear o instaurar un presente nacional propio, preciso es que los avanzados dejen de ser sepultureros de lo vivo, y los retrógrados desenterradores de cadáveres.» (1911)

Nacido en la provincia de Orense (Mourazos, 18 de junio de 1876), estudió en la escuela pública de Vilardebós (Verín), en el Colegio de los Escolapios de Celanova, en el Instituto de Orense y en las Universidades de Santiago y de Salamanca, en cuya Facultad de Filosofía y Letras se licenció en 1897. En Salamanca entabló amistad con Miguel de Unamuno (catedrático allí de griego desde 1891), y se ha señalado que Unamuno le «transmitió la preocupación por España y su interés por el alma de nuestra patria (el carácter nacional)» y le animó en los estudios de psicología, ofreciéndose a presentarle a Luis Simarro y a Urbano González Serrano:

«Si usted quiere guiarse en esto de la psicología, preséntese en mi nombre al señor Simarro (para quien le daré una carta) o al señor González Serrano y ellos le servirán de poderosa ayuda. Usted sabe que en todo esto estoy dispuesto a servirle.» (Carta de Unamuno a André, de 6 de diciembre de 1898, apud Francisco Javier Arias Santos, «Unamuno y la psicología científica española», en Cirilo Flórez (coord.), Tu mano es mi destino, Universidad de Salamanca, 2000, pág. 34.)

También procuró Unamuno aconsejarle en asuntos poéticos y literarios...

«Lo de que haga versos y se sienta literato y le gusten a la vez las materias filosóficas y sociales no son cosas contrapuestas. La literatura no es algo específico, sino una integración. No se vaya usted a estudiar literatura, que eso debe quedar para eruditos y los eruditos de literatura no son literatos propiamente. Querer hacerse novelista o dramaturgo leyendo novelas y dramas es hacer novelas de novelas y teatro de teatro; así se cae en el literatismo, en el oficio, en tecniquerías. Así se hace uno, si es versificador, ebanista de versos. Estudie usted de todo, filosofía, religión ciencias sociales, cuanto le tiente la tentación, y los versos le brotarán llenos y preñados. No entiendo qué es eso de ir a estudiar materias literarias. La literatura, si es honda, es flor de toda cultura. Los grandes poetas han sido por debajo grandes pensadores, o grandes vividores. No son mejores literatos los que se enfrascan en estudios de historia o técnica literaria; Menéndez y Pelayo no ha logrado acertar, Moguel no es un literato en el estricto sentido sino un erudito de literatura.» (Carta de Unamuno a André, de 7 de agosto de 1899, apud Laureano Robles, «Don Marcelino, visto por Unamuno», en Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno, Universidad de Salamanca, nº 45, 2008, pág. 101..)

La Universidad de Salamanca le premió, durante el curso de 1899-1900, para hacer estudios superiores de Filosofía en las universidades de Lovaina, Bruselas y París:

«Yo no conocía la Universidad española antes de visitar las de Francia, Bélgica y alguna de Alemania. Ignoraba lo que es espíritu universitario, vida intelectual, hambre y sed de cultura. Después, el estudio comparativo de instituciones tan semejantes por un común origen y tan desiguales por su vida actual, me hizo meditar mil veces sobre esta pobre Universidad española, condenada a morir si sigue así viviendo, y a ser foco infeccioso de desalentados para vivir con el esfuerzo propio.» («La Universidad española contemporánea», 1900)

Eloy Luis André, como tantos otros licenciados disponibles, decide presentarse en 1901 a las oposiciones a la cuatro nuevas cátedras de Teoría de la Literatura y de las Artes:

«Facultades. Universidad Central. [...] Subsecretaría. Esta Subsecretaría hace público, a los efectos del artículo 11 del reglamento de oposiciones a cátedras de 11 de Agosto último, que el Tribunal de oposiciones a las cátedras de nueva creación de Teoría de la Literatura y de las Artes, vacante en las Facultades de Filosofía y Letras de las Universidades de Madrid, Barcelona, Granada y Salamanca, ha quedado nombrado en la siguiente forma: Presidente, D. Antonio Sánchez Moguel, Consejero de Instrucción pública. Vocales: D. Leopoldo Eguilaz, D. José Giles Rubio, D. Manuel B. Cossio, don Manuel Arroyo. D. Felipe Pedrell y D. Hermenegildo Giner de los Ríos; y como suplentes, D. Cayo Ortega Mayor, D. Eloy Liñán y Alonso, D. Luis Rodríguez y D. Antonio López Muñoz. Los opositores a las expresadas cátedras que tienen completos sus respextivos expedientes, y, por consiguiente, acreditada su capacidad legal, son: don Adolfo Bonilla y San Martín, D. José Cascales Muñoz, D. José Franquesa Lomis, D. Armando Cotarelo Valledor, D. Juan Hurtado Jiménez, D. Gabriel Callejón y Maldonado, D. Miguel Rodríguez Juan, D. Luis Segalá y Estalella, D. Francisco Murillo y Herrera, D. Manuel Guerrero Martín, D. José Jordán de Urríes, don Manuel de Sandoval y Cistoli, D. Juan Delgado y Centeno, D. Feliciano González Ruiz, D. José Rogerio Sánchez, D. Viriato Díaz Martín, D. Pedro González y García, D. Luis García Coscolluela,. D. Javier Gaztambide, D. Pedro Antonio Martín Robles, D. Fernando Romero González, D. José Ángel Rodríguez Gómez, D. Eloy García de Quevedo, D. Modesto Hernández Villaescusa, D. Baldomero Díez Lozano, D. Julio Nombela Campos, D. Ángel Álvarez Mendoza, D. Juan Antonio Llorente, D. Luis G. Bofill y Saltos, D. José Balcásar y Sabariegos, don Eloy Luis y André, D. Andrés Ovejero Bustamante, D. Elías Tormo y Monzó, D. José Oller y Martín, D José Ignacio Valentí, D. Narciso Sentenach Cabañas, y D. Gabriel Llabrés y Quintana. Deberán justificar ante el Tribunal su aptitud legal antes de dar comienzo a los ejercicios, y refiriéndola a la fecha de 30 de Marzo del año corriente, en que terminó el plazo de convocatoria, D. Martín Domínguez Berrueta, D. Vicente Ferraz y Turmo, D. Gerardo Benito Corredera, D. Fernando de Abalo y Patxot, D. Francisco Fernández Moreno, D. Domingo Miral López y D. Alfredo Gómez Robledo. Madrid 6 de Diciembre de 1901. El Subsecretario, F. Requejo.» (Gaceta de Instrucción Pública, Madrid, 12 de diciembre de 1901, nº 536, pág. 423.)

Los opositores fueron convocados en el salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central el sábado 25 de enero de 1902, para dar comienzo a los ejercicios de oposición, que duraron los meses siguientes: el 6 de junio la Gaceta de Madrid publicaba las reales ordenes que nombraban a los cuatro nuevos catedráticos de Teoría de la Literatura y de las Artes: Andrés Ovejero Bustamante para la Universidad Central, José Jordán de Urríes para la de Barcelona, Elías Tormo y Monzó para la de Salamanca y Julio Nombela Campos para la de Granada.

Vacante desde enero de 1902 la cátedra de Historia de la Filosofía de la Universidad Central tras el fallecimiento de José Campillo Rodríguez, no dejó André pasar la oportunidad, y también se presentó cuando se convocó la oposición correspondiente:

«Opositores presentados a la Cátedra de Historia de la Filosofía en la Universidad Central. D. Melitón E. Salanueva y Tafalla, D. Gerardo Benito Corredera, don Alberto Gómez Izquierdo, D. Fernando de Abalo Patxot, D. Adolfo Bonilla y San Martín, D. Pedro González García, D. Eloy Bullón, D. José de Caso Blanco, D. José Gastalber Jimeno, D. Cecilio González Acevedo, D. José Rogerio Sánchez, D. Pompilio Díaz Blanco, D. Leopoldo de Urquía y Martín, D. Miguel Portero y Mela, D. Gabriel Callejón Maldonado, D. Juan Delgado Centeno, D. José Velasco y García, D. Francisco Fernández Moreno, D. Elías Tormo y Monzó, D. Domingo Miral López, don Pedro María López, D. José de Castro y Castro, D. Vicente Llovera y Cordoniu y D. Eloy Luis y André.» (Gaceta de Instrucción Pública, Madrid, 30 de noviembre de 1902, nº 589, pág. 389.)

Como la oposición a la cátedra de Historia de la Filosofía de la Universidad Central no se resolvió hasta febrero de 1905 (la ganó Adolfo Bonilla y San Martín, que en el intermedio había obtenido también, en marzo de 1903, la Cátedra de Derecho Mercantil de Valencia) el apunte «Tiene aprobadas oposiciones a Cátedras de Universidad con voto para Cátedra» que figura en la relación de méritos de André que aparece en la Gaceta de Madrid de 7 de junio de 1904 (ver más abajo) se refiere a las oposiciones a las cátedras de Teoría de la Literatura y de las Artes. Su interés por el arte lo confirmaría el hecho de que en la Junta general extraordinaria del Ateneo de Madrid celebrada el 15 de junio de 1902 para formar las secciones correspondientes al curso 1902-1903, la «docta Sociedad» le eligió precisamente como Secretario segundo de la sección de Artes plásticas (La correspondencia de España, Madrid, 20 de junio de 1902). Este cargo en el Ateneo no dejaba de tener su importancia: el nombre de Eloy Luis André apareció como tal secretario segundo de sección en la Guía Oficial de España 1903, pág. 748 (en la Guía Oficial de España 1904, pág. 772, figura también como secretario segundo, pero ahora de la Sección de Música).

Va publicando artículos sobre asuntos variados en revistas (Revista Contemporánea, La Lectura, La España Moderna) y prensa (El Globo, diario liberal), y además del Ateneo no descuida las relaciones que ofrece el Centro Gallego. Para el domingo 7 de diciembre de 1902, en la velada literaria en honor de la escritora orensana Filomena Dato Muruais, quedó anunciada la intervención de Emilia Pardo Bazán, Ramón del Valle-Inclán, Prudencio Rovira, Eloy André y el padre Javier Valles Failde (El Imparcial, viernes 5 de diciembre de 1902). André paso incluso a formar parte de la Junta directiva del Centro Gallego, como vocal, en junio de 1903 (La Correspondencia de España, martes 23 de junio de 1903).

Catedrático de Instituto, de Soria a Orense

Y por fin una oposición dio resultado, y en febrero de 1904 se convirtió en Catedrático numerario de Psicología, Lógica, Ética y Rudimentos de Derecho del Instituto de Soria, logrando en junio del mismo año trasladarse mediante concurso a la misma cátedra del Instituto de Orense.

«Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Reales Órdenes. [...] Ilmo. Sr.: S. M. el Rey (q. D. g.) ha tenido a bien nombrar, en virtud de oposición, Catedrático numerario de Psicología, Lógica, Ética y Rudimentos de Derecho del Instituto de Soria, con el sueldo anual de tres mil pesetas y demás ventajas de la Ley, a D. Eloy Luis y André; habiendo dispuesto S. M. que se le expida el título profesional en cumplimiento del art. 56 del decreto de 15 de Enero de 1870, a cuyo fin se formará el oportuno expediente por el Director del Instituto citado, previo el pago de los derechos que correspondan. De Real orden lo digo a V. I. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V. I. muchos años. Madrid 10 de Febrero de 1904. Domínguez Pascual. Sr. Subsecretario de este Ministerio.» (Gaceta de Madrid, nº 47, 16 de febrero de 1904, pág. 653.)

«Consejo de Instrucción Pública. Sesión del pleno del día 25 de febrero de 1904. [...] También formuló las siguientes propuestas de Tribunales para las Cátedras [...] para la de Derecho Mercantil Internacional y Legislación de Aduanas de la Escuela de Comercio de Valencia: [...] Suplentes: [...] y D. Eloy Luis y André.» (Gaceta de Instrucción Pública, nº 661, 6 de marzo de 1904, pág. 925.)

«Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Reales Órdenes. [...] Ilmo. Sr.: S. M. el Rey (q. D. g.) ha tenido a bien trasladar, en virtud de concurso, a la Cátedra de Psicología, Lógica, Ética y Rudimentos de Derecho del Instituto de Orense, con el sueldo anual de 3.000 pesetas, a D. Eloy Luis André, actual Catedrático numerario de igual asignatura en el Instituto de Soria. De Real orden lo digo a V. I. para su conocimiento y efectos. Dios guarde a V. I. muchos años. Madrid 31 de Mayo de 1904. Domínguez Pascual. Sr. Subsecretario de este Ministerio. Méritos y servicios de D. Eloy Luis André. Licenciado en Filosofía y Letras con nota de sobresaliente. Doctor en la misma Facultad con nota de sobresaliente. Obtuvo varios premios y menciones honoríficas en su carrera universitaria, y por oposición una beca en el Colegio Mayor de San Salvador de la Universidad de Salamanca. Fue premiado en dicha Universidad, durante el curso de 1899-1900, para hacer estudios superiores de Filosofía en las de Lovaina, Bruselas y París. Tiene aprobadas con nota de sobresaliente varias asignaturas de la Facultad de Derecho. Catedrático numerario por oposición, nombrado por Real orden de 10 de Febrero último. Tiene aprobadas oposiciones a Cátedras de Universidad con voto para Cátedra. Ha publicado varios trabajos científicos y tiene en curso de publicación una obra sobre Psicología del sentimiento de la Naturaleza y un Ensayo de Sistematología.» (Gaceta de Madrid, nº 159, 7 de junio de 1904, pág. 968.)

De manera que cuando en junio de 1904 La España Moderna publica «Fuerza y cultura según nuestra mentalidad individual y colectiva» ya es catedrático en Orense. Como era de esperar, en la Guía Oficial de España 1905 aparece su nombre tanto entre los profesores del Instituto de Orense como entre los cargos del Ateneo de Madrid, como secretario segundo de la sección de Música (págs. 564 y 622).

A comienzos de 1906 apareció el primer libro de Eloy Luis André, El histrionismo español. Ensayo de psicología política (Biblioteca de escritores contemporáneos, Imprenta de Henrich y Cia, Barcelona 1906; figura ya entre los libros recibidos en el nº 63 de La Lectura, marzo de 1906, pág. 353). Un agudo observador como Edmundo González-Blanco incluye su nombre en una relación de jóvenes que pueden renovar la filosofía en España (entre los que, por cierto, no hace figurar a Ortega):

«Pero Verdes Montenegro triunfará; será acaso el primero que con su ejemplo abrirá camino a los filósofos de la joven generación: André, Pérez Bueno, Navarro (D. Martín), Diego Ruiz, Del Río Urruti, Urbano, Bernaldo de Quirós. ¡Cuánta falta hacían todos ellos a nuestra Patria!» (Edmundo González-Blanco, «Boceto de ética científica», La Lectura, nº 63, marzo 1906, pág. 301.)

No se puede decir que el libro pasase desapercibido: el notable crítico Francisco Fernández Villegas (Zeda), dolido gremialmente por las crítica de André al periodismo, se apresuró a responder en primera página de La Época («Alrededor del periodismo», 27 julio 1906) a quien, «siguiendo las huellas de Unamuno, aunque sin el vigor de pensamiento del rector de la Universidad salmantina», y que «a juzgar por cierta afectación hermogeniana de su estilo, tiene todavía en los labios la leche universitaria» la había emprendido «pluma en ristre, contra todo lo que existe en España, haciendo de ello crítica acre, negativa y biliosa». Unos días después, abriendo el número de agosto de La España Moderna, publica un artículo que sería de los más citados de André: «El libro, la revista y el periódico en España».

«... en 1906 fue comisionado para estudiar en París, Bélgica e Italia la organización del Ministerio de Fomento y redactó una Memoria encaminada a la reorganización de servicios en dicho ramo, aconsejando la creación del Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio; del Ministerio de Trabajo y Obras públicas, del de Comunicaciones, para substituir al Central de Fomento. [...] por Reales órdenes del 8 de septiembre de 1909 y 15 de noviembre de 1910 fue pensionado por espacio de dos años para hacer estudios de Filosofía científica y Psicología superior en las Universidades de Leipzig y Jena, habiendo aprobado, como estudiante de la primera, las asignaturas necesarias para obtener el grado de doctor en una Universidad alemana.» [EUI A6:1322-23]

«Reales órdenes. Iltmo. Sr.: Vista la propuesta elevada a este Ministerio en 6 de Julio último por la Junta de ampliación de estudios, para la adjudicación de pensiones en el extranjero, según expresa la convocatoria de concurso publicada en la Gaceta de 11 de Abril del corriente año, [...] S. M. el Rey (q. D. g.) ha tenido a bien aprobar la referida propuesta y disponer los siguientes nombramientos de pensionados con la consignación para viajes y residencia que respectivamente se indica: Profesores [...] D. Eloy Luis André: Filosofía Científica y Psicología superior. Tiempo: un año desde Octubre. Localidades: Leipzig y Jena. Cuantía: viajes, 500 pesetas: doce mensualidades a 250; matriculas y derecho, 700.» (Gaceta de Instrucción Pública y Bellas Artes, nº 966, 25 de septiembre de 1909, pág. 1770.)

Vacante desde septiembre de 1908 la cátedra de Metafísica de la Universidad Central tras el fallecimiento de Nicolás Salmerón, el joven catedrático del Instituto de Orense discípulo de Unamuno decidió presentarse, cuando se convocó, a la oposición correspondiente, donde había de competir con un joven retoño de la alta burguesía madrileña, más joven que él, pero vuelto de su viaje por Alemania defendiendo un europeísmo germanizante (que Unamuno llegó a considerar propio de «papanatas») que le conducía a dudar de la existencia de una filosofía española (llegaría incluso a considerarse la encarnación de esa filosofía, así como a postularse iniciador de la «verdadera filosofía»): Ortega, en efecto, estaba convencido de que la «raza», la «sustancia» española estaba enferma y proponía –envuelto como estaba por el «mito de la cultura»– como «medicina» la ingestión de grandes dosis de «cultura» (alemana, desde luego). Y si Eloy Luis André había ganado por oposición en 1904 una cátedra de Instituto, José Ortega y Gasset acababa de ser nombrado directamente, en agosto de 1909, profesor numerario de Psicología, Lógica y Ética de la Escuela Superior del Magisterio de Madrid (ver Gaceta de Madrid de 4 de agosto). En octubre de 1910 la Cátedra de Metafísica de la Universidad Central fue para Ortega: el tribunal estaba presidido por Eduardo Sanz Escartín, y formado por Francisco Fernández y González, José de Castro y Castro, Luis Simarro, Adolfo Bonilla y San Martín, José Caso y Blanco y el presbítero Alberto Gómez Izquierdo, el único voto en contra de la propuesta.

El frustrado opositor a la cátedra de Metafísica de Madrid obtuvo sin embargo, a propuesta de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, la consideración de pensionado en Leipzig «para trabajar Filosofía científica y Psicología superior, con el profesor Wundt»:

«Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Reales Órdenes. [...] Ilmo. Sr.: De acuerdo con lo propuesto por la Junta para ampliación de estudios e investigaciones científicas. S. M. el Rey (q. D. g.) ha tenido a bien conceder a D. Julián Besteiro y Fernández, Catedrático del Instituto de Toledo, y a D. Eloy Luis André, Catedrático del de Orense, la consideración de pensionados, a contar desde el 1º de Octubre, a fin de continuar por su cuenta, sin subvención alguna, hasta el 30 de Junio próximo, el Sr. Besteiro, en las Universidades alemanas, sus trabajos sobre investigaciones de la Ética científica, y el Sr. André, en Leipzig, para trabajar Filosofía científica y Psicología superior, con el profesor Wundt. De Real orden lo digo a V. I. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V. I. muchos años. Madrid, 15 de Noviembre de 1910. Burell. Señor Subsecretario de este Ministerio.» (Gaceta de Madrid, nº 323, 19 de noviembre de 1910, pág. 411.)

Ya hemos mencionado el interesante artículo de Eloy Luis André, «El porvenir de la Filosofía científica en España e Hispano-América», firmado en Leipzig en septiembre de 1911, escrito en el contexto de la traducción que entre 1911 y 1912 publicó Daniel Jorro, en dos tomos, de la Introducción a la Filosofía de Guillermo Wundt, a partir de la quinta edición alemana, publicada junto con un estudio sobre 'La Filosofía contemporánea en Alemania y la Filosofía científica de Wundt' por Eloy Luis André. En 1913 apareció su traducción del Sistema de Filosofía Científica, o sea, Fundamentos de Metafísica basada en las Ciencias Positivas de Guillermo Wundt, y un año antes su traducción de La vida, su valor y significación de Rodolfo Eucken.

«...en 1913 lo fue [comisionado] por el Ministerio de Instrucción pública para redactar una Memoria sobre Estudios superiores de segunda enseñanza, a cuyo fin visitó varios establecimientos docentes de España, Francia, Bélgica, Alemania y Suiza.» [EUI A6:1322-23]

«Mi viaje a Alemania, Francia y Bélgica en el verano de 1913 (...). No he de terminar este prólogo sin dar públicamente las gracias al Excmo. Sr. D. Antonio López Muñoz, el cual, siendo Ministro de Instrucción pública [1912-1913], me dio el honroso encargo de hacer mis "Estudios superiores de segunda enseñanza".» (La educación de la adolescencia, Madrid 1916, pág. vi.)

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